Año de la Fe: Puerta para ... el reencuentro con una Persona, Cristo.
El domingo 11 de octubre de 2012, con ocasión de celebrarse los cincuenta años de la apertura del Concilio Vaticano II, hemos iniciado el Año internacional de la fe.
Que la fe nos acompañe en todos los momentos de la vida y que desde ella se renueve nuestro compromiso para convertirnos en signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo.
¡Un año internacional vale la pena! La Iglesia se adapta a los tiempos y lugares. La fe no requiere de ruido, de propaganda. Pero el "ruido" y la propaganda de los medios puede ayudar a la fe y a su propagación Por eso dedicaremos estas lineas, a la fe que Dios ha puesto como una semilla en el corazón de todos nosotros. Una fe que tiene su fundamento en Dios y que tiene que ir madurando cada día más en todos nosotros en la medida que transformamos el mundo tal como Dios lo ha soñado.
Objetivos del Año de la fe
¿Qué sentido da el Papa Benedicto XVI a este Año de la fe? ¿Qué objetivos pretende con él?
Pienso que la respuesta la hallaremos en los dos documentos con los que fueron convocados los dos años de la fe después del Concilio Vaticano II: el de Pablo VI (1967) y ahora el de Benedicto XVI.

No hay comentarios:
Publicar un comentario